—¡Mamá!
Diana se levantó rápidamente del suelo, mientras bajaba las escaleras a trompicones.
Mientras tanto, Natalia estaba paralizada, mirándose las manos con horror, sin poder creerse que había empujado a Orena por las escaleras.
Todo había sucedido demasiado rápido, su intención únicamente había sido la de alejarla de Diana, pero el desenlace había sido atronador.
Ahora la vida de la mujer estaba en riesgo y si algo llegaba a pasarle, entonces sería señalada como la única culpable.
Esto ú