Natalia no le quiso preguntar a Fabián cómo era que sabía cuál era el restaurante favorito del matrimonio Buendía. Suponía que tenía sus métodos para averiguarlo, ya que después de todo estaba enamorado de la señora Buendía.
Le parecía un poco acosador de su parte conocer una información así. Pero prefirió ahorrarse las críticas.
La misión era sencilla y en eso se concentraría.
Natalia respiró una profunda bocanada de aire, mientras se adentraba en el lugar del brazo de su marido.
Observo el si