—Fabián, Natalia, qué sorpresa —saludó Ana Paula un poco apenada ante la escena que acababa de desarrollarse ante sus ojos.
El matrimonio Arison se separó lentamente y entonces saludaron a los recién llegados con una sonrisa en sus rostros.
—Es un gusto verlos —dijo Natalia con dulzura.
La mano de Fabián seguía sujetando la suya y no pudo evitar notar que la pareja Buendía se centraban en ese enlace.
—¿Gustan acompañarnos? —ofreció Fabián, caballeroso.
—Oh, no. Muchas gracias. Pero ya tenemos nu