Por cómo la estaba viendo Damián en ese instante, dedujo que lo que había dicho a causa de los nervios no había sido el mejor comentario que pudo usar para defenderse de la mujer que estaba delante suyo.
Emma pestañeó atónita viendo cómo tuvo el atrevimiento de decirle tal cosa.
—Querida, no te comparo. No soy así. Te admiro, como te dije antes, tienes mucha valentía para salir con alguien como Damián. Las ex de este joven aterrarían a cualquier señorita. Una más hermosa que la otra.
Ah. Ahí en