Damián ni siquiera había esperado a que su chófer fuera por él. Es que no había tiempo, era una emergencia catastrófica. Tomó un auto de la empresa y salió a toda velocidad.
A simple vista, la escena era un poco chistosa. Parecía que Ciabel estaba corriendo peligro. Lo hacía, pero no de vida. No, algo peor: estaba por conocer a su padre.
En ese momento debían de estar entablando una conversación o algo parecido.
Tenía que haber preparado todo antes de que algo como eso pasara. ¡Debió haberlo p