Logan suspiró profundamente, divertido y acomodó la manga de su camisa sentado en la cama de Ciabel. Movió su pierna con impaciencia y miró hacia el costado, donde estaba Celene viendo su celular.
A decir verdad, esa mujer se había vuelto bastante inseparable de Cia, cosa que el abogado agradecía, puesto que su presencia había sido de mucha ayuda para la recuperación de la pelinegra.
—¿Cuánto crees que tarde en elegir un atuendo adecuado?
La rubia levantó una ceja y sonrió levemente.
—Lo que t