La tensión entre nosotros ha aumentado sobremanera.
La habitación se siente cargada del deseo palpitante que tenemos el uno por el otro.
No podemos dejar de besarnos, tocarnos hasta saciarnos pero ese es el problema, la necesidad que sentimos no es fácil de aplacar.
Su boca posesiva me toma con ardor haciéndome olvidar incluso mi propio nombre, estoy entregándome a cada sensación que mi cuerpo está experimentado.
Él está volviéndome absolutamente loca.
Los ojos de Aaron de vez en cuando me e