El pánico me recorría todo el cuerpo mientras sentía mi corazón latir cada vez más rápido y agitadamente.
—¡Eleri!
Gemí sin poder apartar la imagen sangrienta de aquel hombre.
Él es un monstruo.
Lo mismo había pasado la noche en que me pude levantar de la cama después del accidente. Lo vi asesinando a alguien más. Ahora entiendo porqué lo conocen como el Diablo y no por su nombre. Él es despiadado y lo peor es que parece tan frío al asesinar y mutilar personas.
—¡No!
Sus manos se cerraron alre