AARON
Estaba sentado con sus piernas estiradas, completamente tenso mientras veía a este maldito bastardo soberbio. Mis hombres lo habían atrapado, él había sido uno de los que había disparado contra mi auto cuando Eleri iba junto a mí.
Comenzaba a hartarme que quisiera hacerse el valiente.
Si no sabe quien soy, voy a recordarle por qué mi apodo es Diablo.
Moví la mano ordenando en silencio otro golpe, acto seguido sonó un chasquido, el sonido de un látigo azotando contra su piel, el hijo de put