Aún puedo escuchar los gritos de Alenka y la voz angustiada de Aaron en mis sueños.
Ha pasado tiempo, creo que años pero no llevo la cuenta, no lo sé.
Está volviéndome completamente loca.
Apenas como y cuando lo hago es porque soy obligada a hacerlo.
Quiero morir.
Ese es el único pensamiento que tengo todos los días.
Es obvio que mi padre jamás me dejará en paz.
He intentado matarlo, no me importa decirlo, sin embargo, me dio una paliza por ello.
Este día en especial por lo que pasó cuando esca