Capítulo 52
SIENNA
—Joder, mujer, acabas de matarme por segunda vez. La primera fue cuando decidiste dejarme, y ahora esto —¿Por qué Ben sonaba aún como un hombre enamorado?—. ¡No tengo suerte con las malditas mujeres que llegan a mi vida! —los fuertes sollozos de mi madre se hacían más intensos a medida que Ben gritaba—. Mírame... ¡CON UN DEMONIO QUE ME MIRES! ¡SI HUBIERA SABIDO QUE ELLA ES MÍA Y QUE ERIC ME PERTENECE, NUNCA LE HABRÍAN PUESTO UN DEDO ENCIMA! NUNCA. —Algo golpea la pared rompié