CAPÍTULO 53
SIENNA
—¡Carajos! —Corbin se acerca a mí abrazándome con fuerza cuando golpeo varias veces su pecho, los sollozos escapándose de mí—: Lo siento tanto, nena. Juro que no sabía nada y Ben tampoco. Si pudiera retroceder el tiempo...
—No lo digas —le digo llorando a mares—. No digas que no te hubieras fijado en mí, Corbin-jodido-Hunt porque gracias a ti tengo a mi hijo. Y eso es algo de lo que no me arrepiento jamás.
—Maldita sea, te amo, Sienna. Va a sonar egoísta, pero no te puedo d