CAPÍTULO 55
SIENNA
—Lo sé. Pero las personas no actúan o piensan como uno quisiera. Si no todos fuéramos iguales...
—Cierto —responde él.
—Sienna —me llama.
—¿Sí? —lo miro, pero él no parece prestarme atención; su mirada está perdida en algún punto de la sala.
—Yo amaba a tu madre. Si ella me hubiera dicho que estaba embarazada de mí, juro que me hubiera hecho cargo de ambos.
—¿La amabas? —pregunto, sintiendo que la pregunta es válida—. Hablas del pasado y, sin embargo, siento que aún la amas.