EPÍLOGO
CORBIN.
DIEZ AÑOS DESPUÉS.
Si me hubieran dicho hace unos años que me convertiría en un hombre responsable, estable y padre de tres maravillosos hijos, me habría reído durante horas. Y si me hubieran mencionado que todas esas horas en el gimnasio para mantener un cuerpo en forma, con abdominales bien marcados, terminarían siendo la almohada de una pequeña y frágil personita, me habría reído durante días.
Ahora, la verdad es que estoy exactamente donde me encanta estar: viendo a mi pequ