Fernando, al ver a Carlos acercarse a Natália, apretó la mandíbula y su mirada se ensombreció. Intentó seguir conversando con los ganaderos, pero su atención le fallaba. Cuando sus ojos se cruzaron con los de Natália, ella los desvió rápidamente, fingiendo mirar la pista de baile. Eso le irritó más que si ella lo hubiera mirado directamente.
Paula, por su parte, sintió que le hervía la sangre al ver a Carlos dirigirse hacia la novia de Fernando. Estaba acostumbrada a ser el centro de todas las