Capítulo 13 Extraña... conocida
La sonrisa de Samantha fue oscura, triunfal. No solo había conquistado su cuerpo; había quebrado su orgullo.
La joven bajó la intensidad por un instante, levantándose solo un poco, dejando que Javier sintiera la falta. Su respiración era agitada, su cuerpo sudoroso temblaba de deseo, pero ella sonreía tranquila desde arriba.
—¿Quiere más? —susurró, rozando su pecho con la punta de los dedos, jugando con su piel sensible—. Entonces ruégueme…
Él gimió, apretando la mandíbula, incapaz de resistirs