POV : Tercera persona
Pasaron los días, y el dolor en el pecho de Credence solo parecía crecer. La sombra de Danika lo envolvía cada instante, y concentrarse en cualquier tarea se había vuelto casi imposible. Su mente estaba atrapada en ese recuerdo constante, como un fuego que no se apagaba.
En medio de esa tormenta, la visita inesperada de Aladar lo sacudió. El viejo apareció en la mansión sin pedir permiso, dejando claro que no estaba dispuesto a rendirse ni a aceptar un "no" por respues