La cena terminó sin nuevos incidentes después del desagradable altercado con Elian Santana. Una vez que los últimos invitados comenzaron a despedirse, Giorgio y Lia también abandonaron la residencia Romano. Durante el trayecto de regreso apenas intercambiaron unas pocas palabras. El silencio no era incómodo, simplemente ambos parecían demasiado cansados para iniciar una conversación después de una noche tan intensa.
Al llegar a la mansión Bellamonte, Lia se quitó los zapatos apenas cruzó la pue