No eres más que un bicho.
Los pasos de Elian resonaban con fuerza sobre el mármol mientras avanzaba por el largo pasillo que conducía a la sala de juntas. Su expresión permanecía seria, aunque por dentro la rabia y la desesperación se mezclaban con una ansiedad que ya no podía controlar. Aquella reunión era importante. Se trataba del directorio de una de las empresas que durante años había servido como uno de los pilares principales para el lavado de dinero de la organización Santana y necesitaba demostrar que seguía te