...Juntos porque siempre fuiste tú...
La mañana transcurrió entre conversaciones mucho más relajadas. Matteo y Giorgio comenzaron a hablar sobre distintos acuerdos comerciales con organizaciones europeas, nuevas rutas marítimas y algunos cambios que estaban produciéndose dentro del mercado clandestino.
Lia participaba de vez en cuando, aportando alguna opinión o preguntando detalles que llamaban su atención, hasta que uno de los hombres de Bellamonte apareció en el comedor llevando una gran cesta de mimbre.
—Don.
Giorgio levantó la