no soy una santa como tu mujer.
"Querido Charles, hoy el hombre que dijo ser mi padre me envió otra carta. ¿Debo contestarla? Quizá aún tenga las respuestas que necesito, o quizá me queme las manos otra vez. ¿Es una prueba de papá, o realmente se ha arrepentido? No lo sé. Tengo miedo de equivocarme otra vez. Charles, dime qué hacer".
– ¿Qué lees tanto en esos malditos cuadernos?
– No te interesa.
– Todo lo que lee mi marido me interesa.
– No soy tu marido, Sara. De hecho, ya no soy el tuyo.
– Después de la muerte del sin