Subió a su habitación, pero no se detuvo en esta; sino que abrió la puerta que la conectaba con la de Emma y entró. Ella se encontraba sentada sobre la cama, pero al verlo se puso de pie para encararlo sin temor alguno.
—Aún es mi día libre, pero si puedo ayudarlo en algo dígamelo —ofreció, tratando de mostrarse servicial, aun cuando en el fondo solo deseaba echarlo de su presencia.
—Mi familia opina que debo pedirle una disculpa por mi comportamiento —dijo con la vista en el suelo y expresión a