En ese momento, apareció la empleada con Barbara; la ex y ahora prometida de Oliver. La cual apenas entro se acercó a Oliver para saludarlo con un beso en los labios. Ver eso hizo sentir a Emma un profundo dolor en el pecho, mismo que tuvo que reprimir a base de pura voluntad y orgullo. Permaneció pues con la cabeza en alto y miró al frente.
En ese momento, el doctor Álvarez reparó en su presencia y le volteo a ver con cierta preocupación; pero se quedó sentado en su lugar a la mesa.
—Anda, toma