Emma tardó algunos minutos en abrir y es que estaba lista para descansar cuando escuchó como llamaban a la puerta. Si bien confiaba en las personas de la comunidad, nunca estaba de más ser precavido; así que mientras bajaba las escaleras con cuidado, tomó un b**e de béisbol.
Al abrir la puerta, ocultó tras ella la mano en la que lo portaba; quedando sorprendida con la persona con que ahí se encontró. Oliver estaba parado justo en el umbral, sosteniéndose con el bastón.
—¿Qué hace aquí? —le cuest