Una vez Oliver regreso a su casa se encontró con su madre, quien estaba muy preocupada.
—¿Qué sucede madre? —le preguntó al topársela y es que parecía angustiado.
—¿Qué sucede? No sé, tal vez el hecho de que salieras de la casa temprano sin tus guardias y no hubieras regresado hasta ahora. No te has dignado a contestar el teléfono, nos tenías muy preocupados a todos —le reprochó aún angustiada por él.
—Lo siento madre, pero tenía algo que hacer —contestó, siendo más bien escueto en sus palabras.