CAPÍTULO 22
Alicia avanzó hacia Román como si nada más existiera en la habitación. Tenía los ojos llorosos y la respiración agitada, llegó hasta el para rodearlo con sus brazos. Lo abrazó con fuerza, tratando de recuperar todos los años perdidos en ese gesto, y después lo besó en la boca.
Yo me quedé inmóvil. Sentí la incomodidad subirme hasta la cara, solo quise irme antes de sentirme fuera de lugar.
Román no me dejó moverme. Me tomó de la mano con fuerza y dió mi lugar alejándose de Alicia
—Ella es mi prometida —le dijo a Alicia con un tono enojado —. No quiero saber nada de ti, eres parte del pasado.
Alicia abrió los ojos sorprendida. Se separó de Román, y se limpio las lágrimas incrédula de sus palabras
—Román, por favor… déjame explicarte —suplicó—. No sabes lo que me pasó…
Él negó de inmediato, ya no podia escucharla, no quería hablar con ella.
—No quiero escucharte —respondió—. No vengas ahora a remover todo lo que ya logré superar.
Yo apreté su mano con suavidad.
—Román… esc