CAPÍTULO 43
Me solté de su agarre, estaba tan enojada por su reacción que lo mire fría.
—No tienes derecho a meterte en mi vida —le dije enojada —. Tú deberías estar con tu esposa. Cristal acaba de dar a luz. Necesita que estés ahí, no aquí discutiendo conmigo.
Jorge nos escuchó y decidió dejarnos solos. Se fue con Cristal para atenderla. Por un momento pensé que eso nos daría espacio para calmarnos, pero no fue así. Kaleb me miraba con enojo
—Si existe otro lobo además de mi hermano —dijo con la mandíbula apretada—, no voy a apoyar tu comportamiento. No voy a ser cómplice de algo inmoral.
—Yo nunca te pedí ayuda —respondí, cruzándome de brazos—. Tú eres el que decidió involucrarse en algo que no te corresponde.
Kaleb negó lentamente.
—Se que Román no te trata bien. Por eso he querido apoyarte. Pero no voy a permitir que te fugues con otro lobo. ¡No voy a permitirlo!
Abrí los ojos, sorprendida por su reacción desmesurada
— ¿Cuándo te pedí que te metieras? —pregunté muy alterada —. Yo