Capítulo 57
Salí corriendo de allí con el corazón latiendo a mil por hora y las manos temblando.
No podía entender lo que había pasado con Hades, como ese pequeño lazo apareció en mi dedo.
No era posible, no había forma de que él y yo compartiéramos un destino. Mi cabeza rechazaba esa idea.
Lo único que sabía con certeza era que debía regresar a mi manada. Necesitaba ver al lobo que amaba y a mi bebé, aunque eso significara ponerme en riesgo otra vez. No podía seguir lejos de ellos, no cuando