Capítulo 65
Cuando desperté por completo, mi cuerpo ya no se sentía tan debilitado, es que después de la transformación, mi cuerpo se sentía de papel, era como una marioneta sin titirotero.
Seguía cansada, muy cansada y debitada
pero la energía había regresado lo suficiente para poder abrir los ojos sin que todo me diera vueltas.
Lo primero que vi fue a Hades, sentado a un costado de la cama, observándome en silencio. No parecía arrogante ni dominante como siempre fue su actitud. Más bien par