CAPÍTULO 49
Narra Kaleb...
Salí temprano a buscar a Jorge. No podía perder más tiempo. Cuando lo encontré, estaba revisando unos mapas del territorio, siempre atento a todo lo que ocurre en la manada de los rechazados. Me acerqué directo al punto.
—Necesito que me acompañes —le dije—. Deja un encargado de la manada mientras vamos con el consejo supremo. Tienen que devolverme el liderato.
Jorge levantó la mirada. Sabía que yo no pediría algo así si no importante.
—¿Y qué vas a hacer con tu esposa? —preguntó—. ¿Y con Ariadna?
Respiré hondo. Ese era el problema que me seguía todo el tiempo, incluso cuando intentaba pensar como Alfa, no como lobo.
—Sé lo que quiero —respondí seguro de mi decisión—. Ariadna es mi destino. Es mi Luna. Me dio un hijo… un hijo que es mío, aunque nadie pueda decirlo en voz alta.
Jorge asintió. No me juzgaba, solo quería entender la situación.
—¿Y Cristal? —insistió.
—Le daré un buen lugar —respondí—. No la abandonaré, merece estabilidad. Pero mi matrimonio se