Cuando vuelvo a la habitación, con una muda de ropa seca puesta, Luc se encuentra sobre la cama, sentado con un montón de almohadas en su espalda. Tiene los ojos cerrados y la cabeza echada atrás, se ve tranquilo y temo que se haya quedado dormido. Me acerco y me siento en la esquina del colchón a su lado, dejando el vaso de agua sobre la mesita de noche y pasando las tabletas de una mano a la otra. Toco su hombro y él abre los ojos somnolientos. Sonrío débilmente.
—Bebe esto — le tiendo las t