Abro los ojos sobresaltada.
La oscuridad me envuelve y tengo que pestañear varias veces para adaptar mis ojos a la poca luz que se cola desde la puerta lateral. La respiración profunda y constante a mi lado, le recuerda a mi nublada mente donde me encuentro. Alzo el mentón, sintiendo el rostro tirante por las lágrimas secas y los ojos irritados, para ver a Luc dormir a mi lado. Su brazo sigue rodeándome la cintura, y me sigue envolviendo con su cuerpo, como si tuviera miedo de que saliera huye