El día comenzó con una suave brisa que envolvía el jardín, el ambiente era de calidez y una sensación de bienestar. Madelin tomaba con calma su desayuno mientras miraba el reloj.
En poco se iría a su trabajo, los días pasados y vividos fueron realmente para ella felices.
Volvería a casa de su padre, le había dicho que quería hablar con ella, y compartir mucho más tiempo.
Pamela tomaba la taza del cereal y le contaba acerca de un nuevo campamento.
-Mamá quería pedirte que por favor me dejes ir,