Las cortinas eran abiertas de par en par, lo que permitía que la luz ingresara en el salón, la tía Misha recibía los invitados, el señor Leroy y su esposa daban las gracias a la familia por su invitación.
-Es un gusto conocerle personalmente, yo soy una fan de sus novelas, las tengo todas… “Un amor para siempre” fue su primera novela, como olvidarla, un final inesperado -. Misha se sentía fascinada. La efusividad era notoria.
La madre de Leonard llegaba al comedor.
-Es un gusto tenerle en casa