Deseos
«—Tú solo me tienes que dejar entrar, ¿no era lo que deseabas…? Es por eso que estoy aquí —susurro aun con sus manos, entre mis piernas, solo un movimiento de mi parte y seguramente me hundiría en el infierno o en el cielo.
«Lo deseas... no mientas»
—No… Esto no es real… e-es un sueño. Me golpeé en la cabeza y… por eso te imaginé —dije negando lo que esto estuviera pasando, ¿por qué no podía despertar, porque?
—Si no es real, como sientes esto…. —con su otra mano acaricio mi mejilla pr