Mundo ficciónIniciar sesiónAmbos estallamos a carcajadas, volviendo a interrumpir nuestro beso.
Se levantó, cediéndome la mano para que lo hiciese también. Cogí su mano y lo hice, para luego caminar con él hacia las cercas dónde se encontraban los terneros que entraban en el concurso.







