Con el mismo ceño fruncido que siempre, Thomas salió del entrenamiento. Red le había dado el visto bueno. Lo sorprendió diciéndole que Sophia le había escrito de manera voluntaria, sin él siquiera pedírselo, diciéndole que había cumplido con su primer día de condena. Se lo agradecía en el alma, pues el equipo tenía un importante partido en unos días y debía mantenerse dentro de la formación. Sólo había habido una sola ocasión en la que no había sido titular, y fue cuando internaron a Xavier por