Mundo ficciónIniciar sesiónLa madrugada en Key Biscayne era un sudario de humedad y silencio, interrumpido únicamente por el rugido apagado de los motores del Cadillac Escalade blindado que cruzaba el puente de Rickenbacker. Dentro del vehículo, la atmósfera era eléctrica. Michael Sterling sostenía una compresa contra el hombro de Alexander, cuyo rostro, habitualmente una máscara de mármol, estaba ahora perlado de sudor frío. La sangre había traspasado el v







