Elvira se le había notificado de un cliente VIP muy importante que le solicitaba un privado para la siguiente noche. Maribel decidió no aceptar de inmediato. Tenía mil cosas en su cabeza esos días. Le pidió a Elvira que la coordinara para la siguiente semana.
El fin de semana había pasado ya pero en su mente aún tenía grabado el último privado con él… En sus pensamientos.
En sus sueños.
En la piel de Maribel como una sombra que no podía sacudirse.
No sabía su nombre.
No conocía su historia.
Per