—Yo... lo pensé.
Pero no pude hacerlo.
La Thalassi sentía como su corazón latía sumamente rápido bajo su pecho.
—Porque yo jodí tu plan, ¿No es así?
Valerio gruñó tirando del pelo de Livana acercándola a él, provocando que esta gimiera.
Sus orbes se clavaron en ella con una intensidad que la asustó.
Estaban oscuros, llenos de rabia.
Sus colmillos sobresalían mostrando lo poderoso que él era.
—Porque no quería hacerte daño —admitió al fin ella en voz alta.
Por un momento los dos se dedicaron a m