NARRADOR OMNISCIENTE:
–¡Áyax, han llegado las tropas del Tercer Reino!
Tanto Valerio como Livana se tensaron de golpe de inmediato.
Los dos comenzaron a ponerse la ropa con toda rapidez.
—No vendrás —gruñó Valerio letalmente y ella se giró a mirarlo furiosa mientras que terminaba de vestirse.
—Estuve entrenando para esto Valerio.
Soy muy fuerte.
Él gruñó girándose a mirarla cuando se colocó las botas.
—Dije que no.
Has entrenado, pero no para una jodida guerra.
Por más que seas muy fue