Valerio día tras días se había dado cuenta de la pureza del corazón de Livana, después de todo lo que le había hecho.
Ella no era como ninguna otra hembra que hubiera conocido antes y eso fue lo que le atrajo a pesar de su físico, que bien era cierto aquella hembra era la más hermosa que había conocido en su vida.
Ninguna otra se le comparaba.
—Yo... sé que ninguna disculpa será suficiente para todo lo que te hice pasar por mi orgullo y los secretos de los dos.
Pero te prometo que a partir d