Livana apretó la mandíbula al despertarse y verse una vez más sobre aquella cama encadenada.
Oficialmente se había convertido en la esclava sexual de Valerio.
Reducida a ser un juguete para él.
Incluso cuando creía que ella simplemente era una curandera, la trataba mucho mejor que ahora.
El castigo por ser la hija de Davc Van Ackernn lejos de acabarse se intensificaba.
Las muñecas de la Thalassi dolían al igual que los brazos por estar en la misma posición, ya que solo él se las quitaba por las