Livana no podía dormir recordando lo que había pasado entre ellos.
Por más que quisiera mantenerse impasible, sabía que lo que sentía en secreto por ese macho.
Era algo que no había podido arrancarse del corazón en mucho tiempo.
Por más que lo odiara, dentro de ella también...
—Basta ya Livana.
Debes conseguir escapar de aquí cuanto antes o será peor.
Ella necesitaba recuperar su trono y dar a su pueblo la libertad que necesitaban de las despiadadas garras de Valerio.
—Él es un monstruo y no de