Una mandarina.
Capítulo narrado por Fatima:
La casa huele a azafrán y el aroma que se mezcla, ajo y siete especies, penetrante, es delicioso. La madre de Zayd cocina con una delicadeza que me conmueve. Me sirve arroz con garbanzos, unos dátiles rellenos de nuez, y un té con exceso de cardamomo que me acaricia el estómago antes de tocarlo. Dana nunca cocinó ni sirvió cosas tan deliciosas. La verdad, Dana no es la típica abuela árabe en muchos aspectos. Mi abuela es una mezcla de una adolescente caprichosa, y