Narrado por Amet Faddoul:
La cabeza me sigue dando vueltas.
Estoy sentado en esta oficina de mierda desde hace más de una hora, escuchando a Hans, el viejo Mario Hans, hablar como si fuera el dueño del mundo. El tipo se cree importante. Se cree influyente. Pero no es más que un intermediario con traje caro y voz temblorosa. Me prometieron que él era clave en la Corporation Hneidi, que tenía acceso directo a los activos, a los movimientos, a los secretos. Pero lo único que tiene es una carpeta