Narrado por Fátima Hneidi:
Recojo mis cosas sin pensar, en este punto siento que cualquier pensamiento me martilla. No hay lógica en el orden, ni intención en los movimientos. Meto ropa en la maleta como si no importara si se arruga, si se mezcla, si se pierde. Estoy en la casa donde viví menos de una semana, pero que me marcó como si hubiera sido una vida entera. La casa donde entregué mi amor, mi devoción… y mi virginidad. A Mariano Hans.
Pero es que, una parte de mí, sabía que amarlo a él