Capítulo narrado por Fatima:
Mariano me mira con tanta atención que me hace sentir reducida a la imponencia de sus hermosos y brillantes ojos. No dice nada. No necesita hacerlo. Su presencia llena el espacio como si el aire se volviera más limpio, más cálido.
Me ha besado hace un rato, y yo lo acepté. Me encantó. Me fascinó. Me dejó sin palabras y no he sido capaz de reclamarle.
Me encuentro de pie frente a él, sin saber si debo moverme, hablar, retroceder. Pero no lo hago. Hemos hablado dem