Narrado por Kiara Hneidi:
El tul blanco se desliza entre mis dedos, es suave, es delicado, me hace sentir exquisita tan solo con su tacto. Lo levanto con mucho cuidado, lo extiendo frente al espejo, y por un momento me imagino caminando hacia Mariano, con cada paso envuelto en seda y deseo, con la ilusión de un matrimonio lleno de pasión, risas, y por sobre todas las cosas, mucha comprensión. El vestido es perfecto. No hay duda. El escote es modesto, como mamá quiere, pero la espalda ligeramen