Mundo ficciónIniciar sesiónDereck no respondió de inmediato. Las observó a ambas con una mirada gélida, cortante.
—Isabella es mi esposa —dijo finalmente, con voz cargada de filo—. Y no voy a permitir que sigas maldiciéndola ni agrediéndola, madre.Dio un paso al frente. Su voz descendió una octava.—Si vuelves a tratarla así… voy a olvidar que eres mi madre.Los ojos de Beatriz se abrieron con incredulidad.Luego, la mirada de Dereck se deslizó hacia Gimena. Ella se estreme






